Representación legal especializada en siniestros de motocicleta y reclamación de indemnizaciones por lesiones graves y secuelas permanentes
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Los accidentes de motocicleta producen lesiones de una gravedad notablemente superior a las de otros siniestros de tráfico. La exposición del motorista, sin la protección estructural de un habitáculo, hace que cualquier colisión o caída tenga consecuencias severas. En Del Saz & Hernández Abogados contamos con la experiencia necesaria para reclamar las indemnizaciones que corresponden a las víctimas de accidentes de moto en Murcia, teniendo en cuenta la especial gravedad de estas lesiones.
El perfil lesional de un accidente de moto es característico y generalmente más grave que el de un accidente de coche. Las fracturas son extremadamente habituales, especialmente en clavícula, muñeca, tibia, peroné y cadera. Las luxaciones de hombro y las lesiones articulares en rodilla y tobillo también se producen con gran frecuencia.
Las abrasiones cutáneas por deslizamiento sobre el asfalto pueden ser extensas y dejar cicatrices permanentes, que el baremo valora como secuelas estéticas indemnizables. En las colisiones a mayor velocidad, las lesiones pueden incluir traumatismos torácicos, lesiones de órganos internos, fracturas vertebrales y traumatismos craneoencefálicos, incluso cuando el motorista lleva casco.
La gravedad de las lesiones en accidentes de moto se traduce directamente en indemnizaciones más elevadas. Los períodos de curación suelen ser más largos, con un mayor número de días impeditivos. Las intervenciones quirúrgicas, la implantación de material de osteosíntesis (placas, tornillos, clavos intramedulares) y los tratamientos de rehabilitación prolongados incrementan tanto el daño emergente como la puntuación de las secuelas.
Además, las secuelas permanentes en motoristas accidentados suelen ser más graves que en otros tipos de accidente: limitaciones funcionales en articulaciones, acortamiento de extremidades, artrosis postraumática, dolor neuropático crónico y secuelas estéticas por cicatrices extensas. Todo ello debe valorarse minuciosamente conforme al baremo para que la indemnización refleje el daño real sufrido.
El uso del casco es obligatorio y su ausencia puede afectar a la indemnización si se considera que las lesiones craneoencefálicas se agravaron por no llevarlo. Sin embargo, el motorista que no llevaba casco sigue teniendo derecho a indemnización; lo que puede reducirse es la cuantía correspondiente a las lesiones que el casco habría evitado o atenuado.
El resto del equipamiento de protección (guantes, chaqueta con protecciones, botas, pantalón técnico) no es obligatorio legalmente, pero su uso o ausencia puede ser valorado en la fase pericial como factor que influyó en la extensión de determinadas lesiones, especialmente las abrasiones y las fracturas en extremidades.
Existe un prejuicio extendido que atribuye automáticamente la culpa del accidente al motorista. Las aseguradoras de los turismos implicados en ocasiones intentan aprovechar este sesgo para negar o reducir la indemnización. Sin embargo, la determinación de la responsabilidad se rige por las normas generales de tráfico: quien comete la infracción es el responsable, independientemente del tipo de vehículo que conduzca.
Los accidentes de moto más frecuentes se producen por no respetar la preferencia de paso del motorista al girar a la izquierda, por invasión del carril de la moto, por apertura de puertas sin comprobar la aproximación de vehículos de dos ruedas, y por alcances traseros. En todos estos supuestos, la responsabilidad es del conductor del otro vehículo.
Las secuelas permanentes derivadas de un accidente de moto afectan con frecuencia a la movilidad y a la capacidad funcional de la víctima. La limitación para la práctica deportiva, la imposibilidad de volver a conducir motocicleta, las dificultades en el ámbito laboral y las secuelas psicológicas como la fobia a la conducción son perjuicios que el baremo contempla bajo el concepto de pérdida de calidad de vida.
Esta pérdida se gradúa en leve, moderada, grave y muy grave, y da lugar a indemnizaciones adicionales que se suman al perjuicio personal básico y a la valoración de las secuelas funcionales y estéticas. Es fundamental que el abogado que le represente conozca estos conceptos y sepa acreditarlos adecuadamente en la reclamación.
Si ha sufrido un accidente de motocicleta, no se conforme con la primera oferta de la aseguradora. En Del Saz & Hernández Abogados analizamos su caso, valoramos correctamente la gravedad de sus lesiones y secuelas, y reclamamos la indemnización íntegra que le corresponde conforme al baremo de tráfico.
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